somos lo que comemos

Comemos más de lo que quemamos

El peso y los gustos en la mesa no se ponen de acuerdo. “Parece que todo lo bueno engorda”, “¡Toda la vida a dieta!”, “¿Será que tengo el metabolismo estropeado?” son expresiones y frases que repetimos constantemente,  ¿Buscas una respuesta? entra aquí

La mayoría de las veces nuestros lamentos tienen una contestación muy simple: “Comemos más de lo que quemamos o gastamos metabólicamente”. Ello no significa que siempre suceda así, por lo que deben descartarse posibles trastornos de retención o eliminación, a veces en relacionados a diversas alteraciones hormonales, metabólicas u orgánicas.

El exceso de peso suele comenzar imperceptiblemente y ligado a una causa: cambio de vida, baja actividad física, situaciones desmotivantes y esfuerzos o responsabilidades agobiantes, intelectuales o de trabajo… Ello va unido a posibilidad de provisiones (comida y bebida) y a su ingesta. Ningún trastorno metabólico aumenta la masa grasa si no se come o bebe en exceso.

El exceso de peso es un problema que preocupa a todo el mundo y en general al mundo civilizado de la abundancia. Más de un 50% de la población de los países civilizados sobrepasa los límites recomendados. Este exceso favorece aumento de colesterol, ácido úrico, glucosa (Diabetes tipo II), sobrecarga cardiovascular, deterioro articular y de columna vertebral, diabetes tipo II, esfuerzo inadecuado.

Frutos secos

Revisa el consumo de grasas, dulces y helados, bebidas alcohólicas, refrescos e hidratos de carbono.

Grasas: aceite, margarina, mantequilla, nata o tocino, sea cruda o frita, quesos curados, embutidos, frutos secos, frituras en general.
Dulces: pasteles, bollería, chocolate, helados, azúcar, miel.
Bebidas alcohólicas: cerveza, vino, licores.
Refrescos habituales no dietéticos.
Hidratos de carbono: pan, pasta, arroz, frutas.

Os recomiendo el consumo de hortalizas abundantes, legumbres, lácteos frescos, huevos, carne, jamón ibérico y pescados blancos o azules.

Somos en buena parte cómo comemos, cómo descansamos y cómo nos divertimos. Los tres conceptos conectan entre sí. Forzar cualquiera de ellos, repercutirá en el comportamiento de los otros.

¿Estás de acuerdo? ¿dime si somos lo que comemos?